EL VIENTO PASO DESPACIO
El viento pasó
despacio; entró a la casa del hato,
Y sin anunciarse siquiera me sorprendió, dulce y claro
El susurro que traía acunado entre sus brazos.
Era tu voz, no estoy loco; era tu voz por Dios santo,
Y la escuche tan real entreverada en el canto
De un solitario azulejo retrucando a los tautacos;
Creí escuchar el te
quiero que anhelaba de tus
labios;
De mi boca un “yo
también”, salió solo y sin pensarlo
Y en un solo movimiento mi corazón desbocado,
Se volvió potro altanero galopando por el llano.
Traía tu aroma a canela confundido entre su
llanto;
Lo fue soltando despacio impregnando el empalmado
Del alero donde siempre te esperaba ilusionado;
Recuerdo con claridad aquel momento esperado
En que te veía de cerca; tu hermosa, yo, apenado;
Tu sonrisa iluminaba la noche oscura de mayo,
Era lucero y candil, tu sonrisa era mi faro
Y yo apenas navegaba en ese mar agitado
En que convertías mi alma con el roce de tus manos
Y detrás entraste
tú, sonriente, y yo
emocionado
Quería correr, abrazarte, es que eras tú y de
inmediato
Se transformaron en
besos todos aquellos “te
extraño”
Que en tu ausencia fueron
miles y que hoy quedaron
saldados;
Te trajo el atardecer con el sol de los venados,
Te trajo marzo a mi vida, te trajo marzo a mi llano
Como trae el amarillo al araguaney el verano;
El viento pasó despacio; entró a la casa del hato
Y nos sorprendió a los
dos, fundidos en un abrazo
Rodrigo Gallo
@AlegreBengali
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